¡Bienvenidos a Nuestro Museo!

En los potreros de nuestra finca perceptual, pasta todos los días, el querer volver a nacer.
Un gusarapo, también llamado gusarapa, es un animalejo en estado larvario o embrionario, todos hemos pasado por gusarapo con nuestra propia constitución de sujetos para hilar en las líneas de la continuidad, nuestra pupa de hilo, nuestra experiencia de pensamiento de acción y su articulación en la vida, con la trama del hilo se borda una misma intención abriendo diferentes caras de visibilidad e invisibilidad, este estado de relativa inactividad, los hilos se hacen paso a paso, en silencio, con paciencia, mientras el gusano se transforma y esconde silenciosamente sus cuerpo, en esos momentos solitarios del gusarapo empieza la transformación de la existencia.
La búsqueda de identidad y sentido histórico, donde el cuerpo colonizado, quiere
reescribir nuestra historia de violencias solapadas, de la imposición de lo que no queremos ser, tomar distancia ante el colonialismo, capitalismo y patriarcado, que parten de nuestra cotidiana realidad, que hay que subvertirla para encontrar una mirada más humana de ella.
Perforar por sí mismos la pared, desde adentro.
“¡Muera, muera este gusarape! Muera ya este yo.